jueves, 20 de octubre de 2011

Fumaré lo que suspires

Quiero verte, que nuestras miradas se crucen y decidan el siguiente paso. Que bajen hasta tus labios y tus ojos hacia los míos, que en esos instantes entendamos que nos deseamos y queremos en un beso unir nuestros labios. No titubear y lanzarnos a sellar nuestras bocas, a transferir nuestro deseo y disfrute al entrar en contacto nuestros cuerpos. Sentir tu piel, tu respiración y tu pulso, enfrentado al mío. Acelerarme con tu deseo y tú, con el mío.

Se inquietan nuestras manos, comienza el juego. Nos convertimos en conquistadores tomando, poco a poco, cada milímetro de nuestros cuerpos; explorando al límite las sensaciones que me transmite tu tacto y sobre mi piel, tu aliento.

Cortas mi respiración con el cosquilleo en mi cintura de tus dedos, tu aliento se agolpa contra mi cuello. Me arropas con tus caricias, a la vez que nos envuelve el silencio. El juego continua, me sostengo contra tu pecho. Mientras navego a la deriva en este mar de sentimientos.Tus susurros al oído me devuelven el sentido. Embriagada por tu aroma y tu sed de perseguirnos. 

Sabes como controlar mis latidos, llevas el ritmo del tambor de mi pecho. Conoces como acelerar mi respiración con tus trucos y juegos. "Mordiéndonos los labios, robándonos besos. Luchando, por alargar este momento". No importa el lugar, es indiferente el tiempo. Enredados en un abrazo disfrutamos de nuestro silencio. Mientras, conversan nuestros latidos, nuestras respiraciones y suspiros. Palabras innecesarias ante esta atmósfera de cariño. Solo importan tus labios, unidos a los míos, nuestros cuerpo enlazados; y de fondo, el compás de nuestros latidos.



martes, 11 de octubre de 2011

Que dura es la espera

Se siente desolada, ella arriesgó pero no lo suficiente, en el último momento le pudo el miedo. Y ahora todo se ha estropeado por su culpa, porque quiso protegerse, pero de nada le sirvió. Puede que sea un adiós definitivo o tan solo temporal, solo el tiempo y él se lo harán saber. Y ahora ella espera y cada segundo es una puñalada, las lágrimas terminan naciendo y la tristeza la puede. Puede que sean los últimos besos que compartirán. Y la incertidumbre y la posibilidad de ello son como hielo clavado en su espalda. Un dolor inevitable que no sabe si podrá soportar y que quiere ocultar. Cara al mundo sonreirá ocultando su tristeza, sonrisas falsas que parecen verdaderas a ojos de los demás. Sin embargo, en la soledad de su casa, de su habitación, se desata el VENDAVAL DE EMOCIONES.


lunes, 10 de octubre de 2011

Monosílabo


Todo depende de un sí o de un no. De un monosílabo de dos letras, consonante más vocal. Tan similares y tan opuestos. Sin embargo, cada uno puede desatar una reacción, un sentimiento. Felicidad enfrentada a tristeza. Odio a amor. Tranquilidad a nerviosismo. Cosquilleo en la punta de los dedos, mariposas revoloteando en el estómago que te hacen elevarte en cualquier momento, sentirse en las nubes y caer sin previo aviso al abismo. Asustada y pérdida en medio de la oscuridad. Todo ello mezclado y aderezado con mentiras y celos, con ganas de contarse verdades a medias, de engañar al corazón.