Lágrimas saladas,
rompen olas en su cara.
Imperfecta,
desfiguras reflejadas.
Ignorancia ante su llanto
silencioso y sin fin.
Aullaban soledades
incomprensivas eternidades.
Patética, tras coraza indiferente.
Quejidos, en la noche
ausente.
Palabras afiladas más que cuchillas
cortaron sus muñecas.
La sangre fluía.
